24 de octubre, 2008 – Comunidad de Mironó, Panamá

October 28, 2008 by  

 

 

El día que Naciones Unidas conmemora su aniversario, se reunían en una escuela primaria ubicada en la cordillera central al oeste de Panamá, los 8 Comités Amigos de los Niños de Mironó. Este grupo conformado por padres y madres de familia de las comunidades indígenas de la Comarca Ngobe Bugle, originalmente fueron parte del equipo de voluntarios que en el año 2003, realizó una encuesta sobre la situación de la infancia indígena de esta región. La salud y la educación se identificaron como los problemas más graves. Sin embargo la comunidad decidió actuar inicialmente sobre el problema de la educación.

 

De una población de casi 8,000 niñas y niños entre 5 y 15 años de edad, unos 3,000 no asisten a la escuela, los Comités Amigos de los Niños conformados por padres y madres de familia de las comunidades indígenas, con ayuda de UNICEF tratan de encontrar soluciones a las causas de esta realidad. Han trabajado mucho para que los padres y madres de familia de sus comunidades reconozcan la educación como una salida para romper el círculo de la pobreza.

 

Para llegar a tiempo a esta reunión, algunos han debido levantarse muy temprano y  recorrer de 4 a 10 horas de camino para estar puntuales, sin embargo las 55 personas congregadas en una de las aulas de clases, escucha atentamente las indicaciones de la facilitadora de UNICEF, con quien desarrollarán su plan de trabajo para el año escolar 2009. Los participantes son autoridades tradicionales que representan distintas comunidades, y para trabajar se dividen en grupos según su origen, cada equipo presenta sus problemas más apremiantes y las soluciones posibles que cada uno considera válidas para remediarlos. Al mismo tiempo tienen sugerencias prácticas identificando cuáles acciones pudieran ejecutar para recoger por autogestión fondos de implementación para algunas de sus propuestas.

 

En plenaria nos dimos cuenta de que hay problemas comunes entre muchos de los grupos; la asistencia irregular de los maestros, la necesidad de la educación en ngobe y en español, el analfabetismo de los padres de las y los alumnos, el registro de nacimiento, la violencia intrafamiliar y en las escuelas, y la explotación sexual de las adolescentes.

 

Entre las soluciones que estos líderes comunitarios proponen, hay desde charlas a sus pares, padres y madres de familia, acciones de abogacía para que las autoridades correspondientes intervengan, hasta actividades con las y los niños para limpiar los colegios y los centros de salud. Se habló también de proteger a las niñas estudiantes, sobre todo a las adolescentes creando para ellas una “nagua” – vestimenta típica de las mujeres ngobes- especial para que asistan a la escuela. Aunque la costumbre ha sido erradicada casi en su totalidad, los ngobe desposan tradicionalmente adolescentes desde los 12 años, sin embargo con ayuda de UNICEF la mayoría de los padres y madres prefieren que sus hijas se eduquen, y para ello insisten en una “nagua” que las identifique como niñas estudiantes.


 

Entre los participantes destacó la Cacique Casilda Castrellón – autridad tradicional -quien instó a las y los asistentes a mantener la vigilancia de los niños y niñas de la comunidad para que los acuerdos y tareas gestionadas por todos se cumplan. “Hay temas serios que afectan, tales como el maltrato a las mujeres y el suicidio de adolescentes, y que son responsabilidad de todos”, dijo la dirigente.

 

Mientras la reunión transcurría los maestros recogían sus enseres y cerraban sus aulas por el fin de semana. Las niñas y los niños se asomaban por turnos sonrientes y respetuosos para ver a la comitiva de UNICEF que visitaba la escuela. “Rara vez alguien de fuera participa en las reuniones de  los Comités Amigos de los Niños” dice Clementina Gaitán la facilitadora de UNICEF que trabaja desde hace 8 años con la Comarca Ngobe, “esta es una ocasión muy especial para ellos”.

 

Tuvimos oportunidad de conversar con la Cacique Casilda, quien nos relata que “hace años antes de entrar UNICEF, había muchos niños sin registro, no estaban en la escuela, no se sabían los derechos de los niños. UNICEF hizo un cambio, enseñó a los padres cómo educar a sus hijos, los padres ya saben que ellos tienen derecho a educarse. Ahora los padres se dedican a sus hijos, no sacan a sus hijos de la escuela. Las comunidades están agradecidas por los cambios, la población ha aprendido mucho y les ha ayudado a mejorar.”

 

Por su parte Dioselina Pinzón, nos comentó “que gracias al esfuerzo de los grupos comunitarios, el Municipio cuenta con una escuela básica general que ha graduado ya a tres generaciones de niños y niñas de 9º grado. Hasta hace poco ellos solo contaban con la escuela primaria. Sin embargo en el 2008 se inauguró la nueva instalación en donde funciona la escuela básica general. Este Municipio cuenta también con un centro de educación temprana para niños y niñas de 4 a 5 años. Los papás y la comunidad apoyan estos programas para hacer mejores hombres y mujeres y mejores oportunidades de trabajo.”

 

Dilsia Andrade, es una micro empresaria Ngobe que prepara comida para las y los maestros, y para los contratistas que trabajan en la carretera de penetración que facilita el acceso a la Comarca. Dilsia nos cuenta que “primero se organizó la Asociación de Padres de Familia de las comunidades trabajando programas de base, como la construcción del acueducto para traer agua potable a la población. Gracias a esto, mejoró la vida para los niños quienes eran los encargados de traer el agua a las casas. Hay higiene más adecuada, los niños vienen a la escuela más aseados, y hay mejor salud. Se cambia poco a poco” dice. “UNICEF los impulsó a estudiar para una educación mejor. La gente vivía como huraños, ahora salen más, también las mujeres. Hay más mujeres educadas, y la vida en las comunidades es más participativa y mejor.”

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En 1999 la oficina de UNICEF Panamá en coordinación con los Ministerios de Educación y de la Juventud, inició una iniciativa piloto para crear grupos de trabajo de coordinación local. El objetivo de éstos es el de velar por el cumplimiento de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, lo cual de pie al proyecto “Todos los niños y niñas a la escuela”. El proyecto se enfocó en mejorar el acceso a la educación de las poblaciones indígenas y cuenta con el apoyo de la Universidad Autónoma de Chiriquí. Los grupos de trabajo comunales han participado en distintas acciones, incluyendo un muestreo de la población escolar para detectar la cantidad de niños y niñas fuera del sistema escolar y sus causas. Gracias a los talleres de UNICEF los Ngobe reconocen la importancia de la educación de las niñas, para que se desposen más tarde y puedan cuidar a sus hijos al tener mejores conocimientos sobre salud e higiene.

Para mayor información
Ana María Ortiz, aortiz@unicef.org, UNICEF Oficina Regional América Latina y el Caribe
Marti Ostrander, mostrander@unicef.org, UNICEF Panamá

Fotos por Griffin Flannery

Acerca de UNICEF
UNICEF trabaja sobre el terreno en más de 150 países y territorios para ayudar a garantizar a los niños y las niñas el derecho a sobrevivir y a desarrollarse desde la primera infancia hasta la adolescencia. UNICEF es el mayor proveedor de vacunas para los países en desarrollo, trabaja para mejorar la salud y la nutrición de la infancia; el abastecimiento de agua y saneamiento de calidad; la educación básica de calidad para todos los niños y niñas y la protección de los niños y las niñas contra la violencia, la explotación y el VIH/SIDA. UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos.

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